ago. 22 2025
Prensa CBPC
Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa/Prensa CBPC).- A primera vista, la Regla 5.11 del béisbol, correspondiente al “bateador designado”, pudiera parecer un recurso relativamente moderno. Sin embargo, en la Serie del Caribe ya tiene medio siglo de historia, tras su estreno en la edición de San Juan 1975.
Las ligas invernales habían adoptado la medida poco después de que la Liga Americana de Grandes Ligas la implementará en 1973, y no hubo que esperar mucho para verla en acción en el Caribe. En el partido inaugural del 1 de febrero de 1975, en el estadio Hiram Bithorn, el estadounidense Joe Patwa, de los Naranjeros de Hermosillo (México), se convirtió en el primer bateador designado en la historia del clásico regional, enfrentándose a las Águilas Cibaeñas de República Dominicana.
Ese mismo día, los demás equipos también recurrieron a la nueva figura para fortalecer su ofensiva. Las Águilas Cibaeñas respondieron con Bob Hansen; los Vaqueros de Bayamón (Puerto Rico) utilizaron a Orlando Álvarez; y los Tigres de Aragua (Venezuela) hicieron lo propio con Teolindo Acosta.
En lo individual, la jornada dejó una estampa inolvidable: aunque Patwa se ponchó en su primer turno frente a Joaquín Andújar, conectó hit impulsador en su segundo. Hansen se fue de 3-0, mientras que Álvarez brilló con jornada de 5-3, incluyendo un triple y dos empujadas, y Acosta aportó dos imparables en cuatro turnos.
El más sobresaliente de aquel grupo resultó ser Orlando Álvarez, quien no solo fue pieza clave para que Bayamón conquistara el título, sino que también integró el Equipo Todos Estrellas como bateador designado, tras compilar .360 de promedio (9 hits en 25 turnos), con 2 triples y 5 remolcadas. Así, pasó a la historia como el primer BD seleccionado en un Todos Estrellas de Serie del Caribe
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