El 26 de marzo de 2024, apenas en el sexto juego celebrado en la historia de la Serie del Caribe Kids, México escribió una página imborrable.
Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa-PrensaCBPC).- Hay partidos que trascienden el resultado y terminan convirtiéndose en patrimonio de un torneo. El 26 de marzo de 2024, a la 1:00 de la tarde, comenzó uno de esos encuentros destinados a permanecer para siempre en los libros de historia de la Serie del Caribe Kids.
En el estadio Juan Demóstenes Arosemena, de Ciudad de Panamá, la selección de México derrotó 1-0 al conjunto anfitrión y protagonizó el primer y, hasta hoy, único juego sin hits ni carreras registrado en el certamen infantil de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC).
La hazaña adquirió un significado aún mayor porque ocurrió durante la primera edición del torneo y apenas en el sexto partido oficial disputado desde el nacimiento de la Serie del Caribe Kids.
El arquitecto de la histórica actuación fue el derecho Joaquín Lisandro Duarte, quien lanzó las primeras cuatro entradas con absoluto dominio. El abridor mexicano no permitió imparables, concedió apenas tres bases por bolas y ponchó a cinco bateadores, enfrentando a 17 rivales antes de entregar la pelota.
La obra fue completada por el relevista Alan Domínguez, quien preservó el juego sin hits durante los dos episodios finales. Aunque permitió una carrera sucia producto de un error defensivo, retiró la ofensiva panameña sin conceder imparables, otorgó dos boletos adicionales y recetó otros cinco ponches para sellar la histórica combinación.
Una sola carrera decidió el encuentro
Como suele ocurrir en las grandes joyas de pitcheo, una única anotación marcó la diferencia.
México abrió el cuarto episodio con boletos consecutivos a Roberto Garza y Maximiliano Ortega. Un lanzamiento descontrolado permitió avanzar a ambos corredores y, posteriormente, Francisco Javier Molina conectó un elevado de sacrificio al jardín derecho que llevó al plato la única carrera del desafío.
Aquella anotación bastó para respaldar una actuación monticular que comenzaba a tomar forma histórica.
Panamá luchó hasta el último out
Aunque nunca pudo conectar un imparable, Panamá sí encontró oportunidades para romper el empate.
En la parte baja del cuarto inning, Leandro Antonio Carol recibió boleto, robó la segunda base y avanzó hasta tercera gracias a un lanzamiento descontrolado. Sin embargo, Duarte mantuvo la calma y dominó a Agis Josué Palacio con rodado al campocorto para salir del momento más complicado de su actuación.
La ofensiva panameña volvió a colocar corredores en circulación mediante boletos durante el quinto episodio, pero Alan Domínguez respondió con autoridad al retirar la entrada con dos ponches consecutivos.
El sexto inning quedó reservado para la inmortalidad.
Con el juego sin hits aún intacto, Domínguez retiró a Yuneisky Yuniel Sánchez con elevado al jardín derecho, dominó a Isaac Humberto Achurra con rodado al campocorto y cerró la histórica actuación obligando a Leandro Antonio Carol a conectar un rodado al lanzador para registrar el out número 18 del encuentro.
En ese instante quedó consumado el único no hitter de la Serie del Caribe Kids.
Apenas dos imparables para respaldar la joya
La ofensiva mexicana tampoco tuvo una jornada explosiva. El equipo conectó únicamente dos imparables, obra de Emmanuel Benítez, con un doble, y Oliver Ernesto Cital, con sencillo.
La única carrera impulsada correspondió a Francisco Javier Molina mediante su elevado de sacrificio en el cuarto episodio.
Desde aquella tarde del 26 de marzo de 2024, ninguna otra selección ha conseguido lanzar un juego sin hits en la Serie del Caribe Kids.
La actuación combinada de Joaquín Lisandro Duarte y Alan Domínguez permanece como una de las mayores exhibiciones de pitcheo en la historia de los torneos organizados por la CBPC y constituye, hasta la fecha, una marca exclusiva de la naciente competición infantil.
Cada nueva edición de la Serie del Caribe Kids comienza con ese registro como referencia. Mientras nadie logre igualarlo, la tarde del 26 de marzo de 2024, cuando el reloj marcaba la 1:00 p.m. en Ciudad de Panamá, seguirá ocupando un lugar de honor entre los grandes momentos del béisbol caribeño infantil.
Fotos: CBPC