La coronación de los Charros de Jalisco vino acompañada de marcas inéditas, momentos memorables y páginas nuevas en la historia del torneo.
Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa / Prensa CBPC). Apagados los ecos de la Serie del Caribe Jalisco 2026, vale la pena repasar, desde el punto de vista deportivo, los principales registros y hechos que dejó este certamen celebrado del 1 al 7 de febrero en el Estadio Panamericano de los Charros, en Zapopan, Jalisco.
Además de representar la décima corona para equipos mexicanos en la historia de la Serie del Caribe, el título significó la primera consagración para los Charros de Jalisco y para su dirigente Benjamín Gil, quien había caído en las finales de San Juan 2015 y Mexicali 2025.
Gil celebró el campeonato junto a su hijo Mateo Gil, igualando una hazaña histórica lograda en Miami 1990 por el dirigente dominicano Felipe Alou y su hijo Moisés Alou, campeones con los Leones del Escogido.
En un torneo que por cuarta ocasión incluyó a dos equipos de una misma liga, la victoria mexicana también convirtió a los Charros en el sexto equipo en ganar la Serie del Caribe en su propio estadio, logro previamente alcanzado solo por los cubanos Alacranes del Almendares y Tigres de Marianao, los dominicanos Tigres del Licey y Leones del Escogido, y el mexicano Venados de Mazatlán.
Desde el punto de vista estadístico, Michael Wielansky igualó el récord de más hits en una edición de la Serie del Caribe, al conectar 14 imparables, marca compartida con Pedro Formental (1953), Randay Read y Roberto Alomar (1995) y Emilio Bonifacio (2023).
Por su parte, el dominicano Franchy Cordero conectó el jonrón más largo registrado desde que se utilizan métricas digitalizadas, con un batazo de 494 pies el 5 de febrero ante los Tomateros de Culiacán. Un día después, frente al lanzador David Reyes, el quisqueyano Aderlin Rodríguez se convirtió en el primero que se ponchó por la penalidad de marcar con 1 strike el segundo pedido de tiempo de un bateador en un mismo turno al bate, alqo que también le ocurrió en la final al mexicano Mateo Gil.
En cuanto a registros colectivos, el partido entre Leones del Escogido y Federales de Chiriquí, ganado 16-15 por los dominicanos, estableció la mayor cantidad de carreras (31) en la historia del torneo, superando la marca de 28 impuesta en Miami 1990.
La final también dejó huella. Fue la primera disputada entre dos equipos de una misma liga, estableció récord de carreras anotadas por un equipo (11), de carreras combinadas (23), de hits entre ambos clubes (27) y fue la primera definida con la Regla del Corredor Fantasma.
Además, en el sexto juego final decidido por una carrera, el mexicano Víctor Mendoza se convirtió en el primer jugador en conectar dos jonrones en una final, mientras que Connor Hollis, con cuatro imparables, igualó la marca del cubano Henry Urrutia, quien bateó de 4-4 en la final de Santo Domingo 2022, jugando para Gigantes del Cibao.
La Serie del Caribe Jalisco 2026 no solo coronó a un nuevo campeón, sino que reafirmó al torneo como un escenario donde la historia se sigue escribiendo a base de hazañas, récords y momentos memorables que engrandecen el legado del béisbol caribeño.