oct. 02 2026
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Después de más de dos décadas trabajando con los Red Sox de Boston, el ejecutivo puertorriqueño asume las operaciones de béisbol de los campeones con el reto de mantener la base ganadora y volver a pelear por el título.

SANTO DOMINGO, RD (Nelson de la Rosa–Prensa CBPC).- Eddie Romero llega a los Cangrejeros de Santurce con una ventaja y, al mismo tiempo, con un reto: recibe un equipo campeón. La idea no es cambiar lo que funcionó, sino encontrar la manera de hacerlo todavía mejor.

“Uno es chévere, dos es mejor”, dijo Romero durante su participación en el espacio “Camino a la temporada 2026-2027” de la CBPC, al hablar de la posibilidad de repetir el campeonato. La frase salió después de explicar que ha encontrado entre los veteranos el deseo de no conformarse con lo conseguido la pasada temporada. Texto pegado

Romero sabe de lo que habla. Lleva más de dos décadas dentro de la organización de los Red Sox y recuerda particularmente lo ocurrido después del campeonato de Boston en 2018. Aquel equipo ganó 108 partidos, pero la experiencia le enseñó que incluso después de ganar hay que hacer ajustes.

Esa es parte de la fórmula que pretende llevar ahora a Santurce: conservar el núcleo, sumar algunas piezas y, sobre todo, proteger la química que tuvo el equipo campeón.

Su llegada a los Cangrejeros tiene también mucho de regreso a casa. Romero creció siguiendo el béisbol puertorriqueño. Su padre jugó, dirigió y fue coach en la liga, y la familia mantuvo siempre una relación cercana con la pelota de la Isla. Durante años, sus responsabilidades y viajes con Boston hicieron difícil involucrarse directamente. Ahora encontró el momento.

Y aunque trae consigo toda la experiencia acumulada en Grandes Ligas, tiene claro que el invierno se juega de otra manera: “Esto es un sprint, no es un maratón”, explicó.

Son 40 partidos y eso cambia muchas cosas. Hay que manejar de manera diferente a los lanzadores, aprovechar los días libres y, especialmente, evitar quedarse atrás durante las primeras semanas. Romero considera que comenzar mal los primeros 10 o 15 encuentros puede resultar muy costoso en una temporada tan corta.

El equipo que imagina debe ser agresivo, versátil, con buena defensa y lanzadores que ataquen la zona. También quiere aprovechar la analítica, una herramienta habitual durante sus años en Boston, pero sin convertir los números en el único criterio para tomar decisiones.

Para Romero, los datos tienen valor cuando pueden convertirse en información útil para el pelotero. Por eso habla de encontrar un balance entre analítica, scouting y experiencia. Incluso puso como ejemplo el conocimiento que puede aportar un receptor veterano como Brian Navarreto detrás del plato: “Es un analista vestido con un peto de catcher”.

Otro punto a favor será la continuidad de Omar López como dirigente. Su nombramiento se había producido antes de la llegada de Romero, pero ambos se conocían desde hacía años y la comunicación entre ellos ha resultado sencilla desde el comienzo.

Los Cangrejeros tienen 17 campeonatos en Puerto Rico y cinco títulos de Serie del Caribe. Romero conoce el peso de esa historia, aunque por ahora no quiere mirar más allá del primer objetivo.

“Primero tenemos en vista el campeonato de Puerto Rico”, aseguró. Solo después, si consiguen la corona, llegará el momento de pensar en la Serie del Caribe. Varios jugadores, contó, ya le han manifestado su disposición de continuar con el equipo si Santurce logra clasificarse.

En el segmento 9 Innings, Romero también dejó ver un lado más personal. Al momento de escoger entre scouting y analítica se quedó con la analítica, eligió la salsa por encima del reguetón y el rock, y señaló a Rafael Devers como el jugador que más lo ha impresionado al evaluarlo en persona.

Cuando tuvo que escoger entre Puerto Rico y Boston para unas vacaciones, la respuesta salió casi sin pensarlo: Puerto Rico. Y aunque guarda recuerdos especiales de otros estadios, reconoció que Fenway Park tiene algo diferente para él.

También eligió el pastelón como ese plato puertorriqueño al que nunca le dice que no y, cuando le preguntaron por la persona del béisbol que más ha marcado su carrera, respondió sencillamente: “Mi padre”.

La respuesta más inesperada llegó cuando habló de una faceta que mucha gente desconoce: Romero es abogado. Ejerció durante un año como fiscal en Jacksonville y confesó que, de no haber hecho carrera en el béisbol, probablemente habría intentado convertirse en juez.

Y cuando le preguntaron qué tendría que suceder para considerar exitoso su primer año, no buscó demasiadas palabras: “Championship o nada”.

El campeón comienza otra vez desde cero. Para Eddie Romero, el objetivo es sencillo de explicar: volver a terminar la temporada con el trofeo en las manos.

 

Fotos: Boston Red Sox / El nuevo día

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