Nov 23 2026
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El 23 de noviembre de 1961, “Vitico” dominó desde el montículo y decidió el partido con su bate.

SANTO DOMINGO, RD (Nelson de la Rosa–Prensa CBPC).– Mucho antes de convertirse en el máximo productor de imparables de la historia del béisbol profesional venezolano, Víctor Davalillo ya había demostrado que podía ganar partidos de otra manera: desde el montículo.

El 23 de noviembre de 1961, hace exactamente 65 años, el zurdo de Cabimas ponchó a 14 bateadores y condujo a los Leones del Caracas a una victoria 2-1 sobre el Pampero, en el Estadio Universitario de la capital venezolana.

Aquella actuación fue extraordinaria por dos razones. Davalillo no solo dominó a sus rivales con sus lanzamientos, sino que también contribuyó con el bate a decidir el encuentro.

De acuerdo con la investigación histórica de Javier González y Carlos Figueroa Ruiz, publicada en el libro Vitico al bate, el venezolano permitió ocho imparables y consiguió su quinta victoria de la temporada 1961-62.

Alineado como quinto bate, conectó un imparable y, en el sexto episodio, impulsó con un elevado de sacrificio a Tony Curry, quien anotó la carrera que marcó la diferencia.

Los 14 ponches constituyeron una marca para lanzadores zurdos venezolanos en encuentros de nueve entradas de temporada regular de la LVBP, según la investigación citada.

Davalillo terminó aquella campaña con diez victorias, cuatro derrotas y efectividad de 2.46. Su registro global como lanzador en el circuito fue de 14-13, con promedio de carreras limpias de 3.53, según las estadísticas históricas difundidas por Prensa LVBP.

De dominar bateadores a convertirse en el rey del hit

Lo que nadie podía anticipar aquella noche era que el lanzador capaz de ponchar a 14 rivales terminaría construyendo su mayor legado con el bate.

Durante 30 temporadas en el béisbol venezolano, Davalillo conectó 1,505 imparables, cifra que permanece como récord histórico del circuito. También conquistó cuatro títulos de bateo y terminó con promedio vitalicio de .325.

Los cuatro campeonatos ofensivos llegaron con los Leones del Caracas: .400 en 1962-63, .351 en 1963-64, .395 en 1967-68 y .379 en 1970-71.

La propia Liga Venezolana de Béisbol Profesional recuerda que Davalillo fue capaz de mantenerse activo durante cuatro décadas distintas, desde su debut con Caracas en 1957 hasta su despedida en 1987.

Su historia también llegó a las Grandes Ligas, donde disputó 16 temporadas, conectó 1,122 imparables y terminó con promedio de .279.

Ganó el Guante de Oro de la Liga Americana en 1964, con Cleveland, y conquistó dos anillos de Serie Mundial: uno con los Piratas de Pittsburgh en 1971 y otro con los Atléticos de Oakland en 1973.

Davalillo también llevó su talento al escenario caribeño. Formó parte de los Leones del Caracas en la Serie del Caribe de 1973, celebrada en la capital venezolana, cuando el equipo fue dirigido por el dominicano Osvaldo Virgil.

Volvió a aparecer con Caracas en Santo Domingo 1980, bajo la dirección de Felipe Alou, en una edición conquistada por los Tigres del Licey. Y todavía en 1987, a los 47 años, integró la representación venezolana en la Serie del Caribe celebrada en Hermosillo, México.

El libro Vitico al bate documenta que su último encuentro con los Leones del Caracas ocurrió el 8 de febrero de 1987, durante aquella competencia caribeña, cuando fue utilizado como bateador emergente en sustitución del entonces muy joven Omar Vizquel.

Fue una despedida que reunió a dos generaciones del béisbol venezolano: Davalillo, una leyenda que había comenzado su carrera tres décadas antes, y Vizquel, quien apenas iniciaba una trayectoria que lo llevaría a convertirse en una de las grandes figuras defensivas de las Mayores.

Víctor Davalillo falleció el 6 de diciembre de 2023, a los 84 años, dejando una de las carreras más singulares del béisbol caribeño.

 

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