Oct 01 2026
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El 1 de octubre de 1961, el jardinero de los Yankees hizo historia en Nueva York. Décadas después, el Caribe también dejaría nombres y temporadas extraordinarias en la carrera por los cuadrangulares.

SANTO DOMINGO, RD (Nelson de la Rosa–Prensa CBPC).- El 1 de octubre de 1961, Roger Maris llegó al último partido de la temporada con 60 cuadrangulares, exactamente la misma cantidad que Babe Ruth había conectado en 1927. Pero le faltaba uno.

En la cuarta entrada, frente al derecho Tracy Stallard, de los Boston Red Sox, Maris envió la pelota por encima de la verja del jardín derecho del Yankee Stadium. Era su jonrón 61 y con él establecía una nueva marca de Grandes Ligas para una temporada.

La persecución del récord había acompañado a Maris durante buena parte de aquel verano. Su compañero Mickey Mantle también estuvo en carrera y terminó la campaña con 54 cuadrangulares, pero fue Maris quien llegó hasta el último día con la posibilidad de superar una de las cifras más famosas del béisbol.

Maris terminó 1961 con 61 jonrones y 141 carreras impulsadas y conquistó por segundo año consecutivo el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Su récord sobrevivió durante 37 años, hasta que Mark McGwire conectó 70 en 1998.

Precisamente aquella carrera de 1998 tuvo como uno de sus grandes protagonistas a un pelotero del Caribe. El dominicano Sammy Sosa conectó 66 cuadrangulares con los Chicago Cubs y, aunque terminó detrás de McGwire, protagonizó una de las temporadas ofensivas más extraordinarias de la historia.

Sosa volvería a superar la barrera de los 60 en dos ocasiones: conectó 63 en 1999 y 64 en 2001. De esa manera se convirtió en el único jugador en la historia de las Grandes Ligas con tres temporadas de 60 o más jonrones.

El paso del tiempo fue colocando también a otros bateadores caribeños cerca de cifras que alguna vez parecieron inalcanzables. David Ortiz, también dominicano, llegó a 54 jonrones con Boston en 2006, mientras el curazoleño Andruw Jones disparó 51 con Atlanta en 2005.

El venezolano Eugenio Suárez alcanzó 49 en 2019, superando los 47 que Andrés Galarraga había conseguido en 1996. Ese mismo año, el cubano Jorge Soler terminó con 48 cuadrangulares, la mayor cantidad conseguida en una temporada por un jugador nacido en Cuba, dejando atrás los 47 de Rafael Palmeiro.

Entre los nacidos en México, Vinny Castilla tiene como tope los 46 jonrones que conectó con Colorado en 1998, mientras Carlos Delgado alcanzó 44 con Toronto en 1999, una de las mayores demostraciones de poder para un bateador nacido en Puerto Rico.

Son números que ayudan a dimensionar lo ocurrido aquel 1 de octubre de 1961. Cuando Roger Maris conectó el 61, estaba entrando en un territorio que ningún bateador había alcanzado antes en una temporada de Grandes Ligas.

Han pasado 65 años de aquel batazo. El récord cambió de dueño, aparecieron nuevas generaciones de grandes jonroneros y el Caribe terminó escribiendo también algunos de los capítulos más poderosos de una historia que tuvo en aquel jonrón 61 de Roger Maris uno de sus momentos inolvidables.

 

Fotos:   baseballhall.org

 

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