Jul 02 2026
Prensa CBPC
Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa – Prensa CBPC).– La Serie del Caribe ha sido escenario de actuaciones ofensivas memorables desde su nacimiento en 1949, pero ninguna ha logrado superar el promedio de bateo que estableció Lorenzo "Chiquitín" Cabrera durante la III edición del torneo, celebrada en Caracas en 1951.
El inicialista de los Rojos del Habana se proclamó campeón bate con un extraordinario promedio de .619, producto de 13 imparables en apenas 21 turnos oficiales, una marca que, más de siete décadas después, continúa siendo el promedio más alto registrado por un líder de bateo en la historia de la Serie del Caribe.
Sin embargo, detrás de aquella actuación histórica existía una historia de perseverancia.
Una vez confirmado como campeón bate de la Serie del Caribe de 1951, Cabrera reconoció que jamás pensó que el destino le permitiría conquistar una corona ofensiva. Su experiencia en la Liga Cubana le hacía creer que, como había ocurrido en varias temporadas anteriores, otro bateador terminaría superándolo. Entonces expresó:
"Mi socio, si bateo tan sólo un poquito menos, segurito que me quedo con las ganas. Figúrate que hace tres temporadas, en Cuba, terminé con .322 a tan sólo tres puntos de Alejandro Crespo que se llevó el Champion. Al año siguiente apreté la muñeca y me monté en .330. De eso nada mi hermano. Salió Pedro Formental y me dejó de aspirante otra vez. Este al fin parecía que iba a ser mi año en la Liga cubana, .342 fue mi promedio final. Pero el Champion Bate se lo tenía guardado el destino a Silvio García y otra vez acabé con la miel en los labios, pero ahora sí fue la definitiva."
Sus palabras resumían la satisfacción de un pelotero que había visto escapar el campeonato de bateo en varias oportunidades dentro de la exigente Liga Cubana y que encontró, precisamente en el principal torneo de clubes campeones del Caribe, la consagración que tanto había perseguido.
La actuación de Cabrera fue sobresaliente de principio a fin. Inició el torneo conectando tres hits en tres turnos frente a Puerto Rico; luego bateó de 4-1 contra Panamá; castigó al pitcheo venezolano con cuatro imparables en cinco oportunidades; volvió a ligar 2 de 4 ante Puerto Rico; añadió 1 de 2 frente a Panamá y cerró con 2 de 3 frente a Venezuela para completar sus 13 imparables en 21 turnos, buenos para el histórico promedio de .619.
Aquella Serie también contó con otras brillantes actuaciones ofensivas. El puertorriqueño Luis Rodríguez Olmo, "El Jíbaro", terminó como líder de cuadrangulares con tres, mientras el cubano René González, de los Navegantes del Magallanes, encabezó el torneo con 11 carreras impulsadas.
No obstante, ninguna de esas actuaciones logró eclipsar la consistencia de Cabrera con el bate.
Nacido en Cienfuegos, Lorenzo "Chiquitín" Cabrera convirtió la Serie del Caribe de 1951 en el escenario donde finalmente rompió una racha personal de frustraciones y alcanzó el campeonato de bateo que tantas veces había visto escaparse en su país.
Más de 70 años después, su promedio de .619 permanece intacto como el récord de bateo de la Serie del Caribe, una marca que ha resistido el paso del tiempo y que continúa identificando una de las actuaciones individuales más extraordinarias en la historia del clásico caribeño.
Foto: Archivo CBPC
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