Oct 12 2026
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El 12 de octubre de 1963, figuras de Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Panamá y México protagonizaron en Nueva York un singular Juego de Peloteros Latinoamericanos.

SANTO DOMINGO, RD (Nelson de la Rosa–Prensa CBPC).- Roberto Clemente, Juan Marichal, Orlando Cepeda, Luis Aparicio, Tony Oliva y Minnie Miñoso coincidieron el 12 de octubre de 1963 en un terreno de béisbol. La reunión de tantas figuras latinoamericanas habría sido suficiente para convertir el día en especial, pero aquella jornada terminó teniendo además un lugar particular en la historia.

El escenario fue el Polo Grounds de Nueva York, donde se celebró un partido benéfico entre peloteros latinoamericanos de las ligas Nacional y Americana. El encuentro, denominado entonces Latin American Players Game y recordado posteriormente como un Juego de Estrellas Latino, terminó con victoria de la Nacional 5-2. Fue, además, el último partido de béisbol celebrado en el histórico estadio antes de su demolición al año siguiente.

Roberto Clemente fue jugador-mánager de la Liga Nacional, mientras el panameño Héctor López desempeñó esa función por la Americana. La nómina resulta impresionante vista seis décadas después: Clemente y Orlando Cepeda por Puerto Rico; Juan Marichal, Felipe Alou, Julián Javier y Manny Mota por República Dominicana; Luis Aparicio por Venezuela; Tony Oliva y Minnie Miñoso entre la amplia representación cubana, además de Rubén Amaro por México y López por Panamá.

Marichal abrió por la Nacional y lanzó cuatro entradas en blanco, permitió dos hits y ponchó a seis. Después, Al McBean agregó otros cuatro episodios sin carreras. A la ofensiva, Manny Mota salió como emergente por Marichal en el cuarto inning y conectó un sencillo productor de dos carreras.

La jornada fue mucho más que el partido. Antes del encuentro se realizó un derbi de jonrones, ganado por la Liga Americana con cuadrangulares de Héctor López y Vic Power, mientras Felipe Alou conectó por la Nacional. Y el ambiente tuvo un marcado sabor caribeño: Tito Puente, Tito Rodríguez y La Lupe actuaron sobre el terreno ante los 14,235 aficionados anunciados.

También hubo reconocimientos. Orlando Cepeda recibió uno en representación de su padre, Perucho Cepeda, fallecido ocho años antes, mientras Juan Marichal fue distinguido como el principal lanzador latino y Vic Power recibió otro reconocimiento.

De aquel grupo Clemente, Marichal, Cepeda, Aparicio, Oliva y Miñoso, terminarían siendo exaltados al Salón de la Fama de Cooperstown.

El encuentro nunca volvió a repetirse con aquellas características. Por eso, el 12 de octubre de 1963 quedó como una fotografía irrepetible del béisbol latino: algunas de sus mayores figuras reunidas en Nueva York y, casi sin saberlo, encargadas de escribir el último capítulo beisbolero del Polo Grounds.

 

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