Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa – Prensa CBPC).– Setenta y nueve millas por hora. La cifra por sí sola llama la atención, mucho más cuando quien realiza el lanzamiento participa en una categoría para jugadores de hasta 12 años.
El dominicano Alexi Domínguez, quien terminó con marca de 1-0, alcanzó las 79 mph durante la Serie del Caribe Kids Nayarit 2026. Fue la mayor velocidad entre los registros documentados y una muestra del nivel de los brazos que estuvieron presentes en la tercera edición del torneo organizado por la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe.
Pero las 79 millas de Domínguez no fueron el único dato interesante. Varios lanzadores consiguieron superar la barrera de las 70 mph durante la competencia.
Otro dominicano, el zurdo Angel Leyba, alcanzó las 77 mph y abrió dos partidos. Leyba mostró uno de los brazos de mayor velocidad del torneo, aunque todavía tiene en el control uno de los aspectos por mejorar como parte de su desarrollo.
Por Panamá sobresalió Alams Rodríguez, quien alcanzó las 73 mph. Sin embargo, su mayor logro no estuvo en el radar, sino en su dominio sobre los bateadores: lanzó un juego perfecto frente a Puerto Rico, una de las actuaciones más destacadas de Nayarit 2026.
El campeón México Verde contó con Ian Espinosa, quien llegó a las 72 mph, fue elegido Jugador Más Valioso de la Serie y además fue el pitcher ganador del partido de la final.
Los dominicanos Yemmy Marrero, con 72 mph, e Isaac Brito, con 71 mph, también forman parte de esta muestra. No fueron los únicos que superaron las 70 millas, pero sus registros ayudan a tener una idea de la velocidad que se observó durante el torneo.
Para entender mejor lo que representan estas cifras, se puede utilizar como referencia uno de los casos más conocidos del béisbol infantil internacional. En la Little League World Series de 2023, Fan Chen-Jun, de Chinese Taipei, alcanzó las 81 mph cuando tenía 12 años. Esa velocidad fue reportada como la más alta registrada en los primeros 76 años de historia de ese evento.
La comparación permite apreciar mejor las 79 mph de Alexi Domínguez, que quedaron apenas dos millas por debajo de las 81 alcanzadas por Fan.
Eso no significa que Domínguez tenga la segunda mayor velocidad de un jugador U-12 en el mundo. No existe una base de datos mundial que reúna todas las velocidades registradas por jugadores de estas edades. La referencia sirve simplemente para mostrar que las 79 mph alcanzadas en la Serie del Caribe Kids están muy cerca de una de las velocidades más extraordinarias documentadas en un torneo internacional de este nivel.
También existe un detalle importante para entender lo difícil que resulta batear estos lanzamientos.
En esta categoría se lanza desde 46 pies, mientras en las Grandes Ligas la distancia es de 60 pies y 6 pulgadas. Al estar el lanzador más cerca, la pelota necesita menos tiempo para llegar al bateador.
Por eso, una recta de 79 mph desde 46 pies llega al plato aproximadamente en el mismo tiempo que una de 103.9 mph desde la distancia de Grandes Ligas. En el caso de las 77 mph de Leyba, el tiempo es comparable al de una recta de alrededor de 101.3 mph desde la distancia profesional.
Las 73 mph de Alams Rodríguez producen un tiempo de recorrido similar al de unas 96 mph desde la distancia de Grandes Ligas. Las 72 mph de Ian Espinosa y Yemmy Marrero se comparan con aproximadamente 94.7 mph, mientras las 71 mph de Isaac Brito representan alrededor de 93.4 mph.
Esto no quiere decir que Domínguez esté lanzando a 103.9 mph, ni que Leyba lo haga a 101.3. Sus velocidades reales son 79 y 77 mph. La comparación solamente sirve para explicar de una manera sencilla el poco tiempo que tiene un bateador para reaccionar cuando la pelota viene desde 46 pies.
Algo parecido ocurrió con Fan Chen-Jun en la Little League World Series de 2023. Cuando alcanzó las 80 mph, MLB utilizó este mismo tipo de comparación para explicar que el tiempo de llegada de la pelota era similar al de una recta superior a las 100 mph desde la distancia de Grandes Ligas.
Sin embargo, el radar tampoco cuenta toda la historia de un lanzador, y Nayarit 2026 dejó buenos ejemplos.
Domínguez tuvo el registro documentado más alto con 79 mph y Leyba llegó a 77, pero Alams Rodríguez demostró que la velocidad debe estar acompañada de ejecución al completar su juego perfecto con una máxima de 73 mph. Espinosa, por su parte, alcanzó las 72 mph y terminó siendo el MVP del torneo y el lanzador ganador de la final.
Son jóvenes con características diferentes y todavía en pleno proceso de formación. A estas edades, además de lanzar fuerte, son importantes el control, la ubicación de la pelota, los cambios de velocidad y la capacidad de ejecutar los lanzamientos.
La Serie del Caribe Kids nació como un escenario para que las nuevas generaciones de los países integrantes de la CBPC comiencen a vivir la experiencia del béisbol internacional, y Nayarit 2026 dejó una buena muestra del talento que está llegando a la competencia.
No se trató solamente de un lanzador alcanzando una cifra excepcional. Fueron varios los brazos que superaron las 70 mph, junto a actuaciones que incluyeron un juego perfecto, un MVP y una victoria desde el montículo en el partido por el campeonato.
En el extremo superior estuvo Alexi Domínguez. Sus 79 mph quedaron a solo dos de las 81 mph alcanzadas por Fan Chen-Jun en la Little League World Series de 2023.
La comparación no busca predecir hasta dónde podrán llegar estos jóvenes ni presentar la velocidad como la única medida de su talento. Sirve para algo mucho más sencillo: poner en perspectiva el nivel de los brazos que ya están apareciendo en la Serie del Caribe Kids.