Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa-Prensa CBPC); El 5 de septiembre de 2018, Roberto Clemente volvió a estar presente en todos los parques de las Grandes Ligas. A casi 46 años de su muerte, MLB celebró aquel día una nueva edición del Roberto Clemente Day, la jornada creada para mantener vigente el legado deportivo y humanitario del inmortal puertorriqueño.
La fecha no era todavía permanente. Durante sus primeras dos décadas, la celebración fue ocupando diferentes días de septiembre hasta que MLB decidió en 2021 fijarla definitivamente para el 15 de septiembre, coincidiendo con el comienzo del Mes de la Herencia Hispana en Estados Unidos. Desde entonces, ese día quedó reservado de manera permanente para Clemente.
Pero mucho antes de que las Grandes Ligas reservaran una fecha para recordarlo, Clemente había escrito una parte menos difundida de su historia en los estadios del Caribe.
Tenía apenas 18 años cuando los Cangrejeros de Santurce lo firmaron el 9 de octubre de 1952 por 40 dólares semanales. Doce días después debutó frente a los Senadores de San Juan, entrando en la séptima entrada como sustituto en el jardín izquierdo. Su primer imparable llegó dos días más tarde frente a Tomás Melecio, de los Indios de Mayagüez.
El joven jardinero fue creciendo dentro de una pelota puertorriqueña que por aquellos años reunía durante el invierno a extraordinarias figuras. La temporada 1954-55 produjo uno de los equipos más recordados de aquella época: los Cangrejeros juntaron a Willie Mays y Roberto Clemente con Buster Clarkson, Bob Thurman, George Crowe, Don Zimmer, Rubén Gómez, Sam Jones y Luis Rodríguez Olmo, entre otros.
Santurce conquistó el campeonato de Puerto Rico y viajó a Caracas para la Serie del Caribe de 1955. Allí Clemente disputó por primera vez el torneo que décadas después lo incorporaría a su Pabellón de la Fama.
Los Cangrejeros terminaron con marca de 5-1 y conquistaron el campeonato. Clemente bateó .268, anotó siete carreras y conectó un cuadrangular, mientras Mays bateó .462 y Don Zimmer fue seleccionado Jugador Más Valioso. Fue el tercer título de Santurce y el tercero consecutivo para Puerto Rico en la Serie del Caribe. Pero la historia de Clemente en el torneo todavía tendría un segundo capítulo.
Para 1958 ya pertenecía a los Criollos de Caguas, después de haber sido adquirido desde Santurce. Su participación durante la temporada regular fue breve, pero en la final puertorriqueña castigó al pitcheo de su antiguo equipo: conectó nueve hits en 17 turnos, para promedio de .529, durante la barrida de Caguas sobre los Cangrejeros.
Los Criollos representaron entonces a Puerto Rico en la Serie del Caribe de San Juan 1958, y Clemente volvió a responder. Bateó .391, tuvo slugging de .609, anotó seis carreras y conectó el único jonrón de Caguas durante el torneo. Su actuación le permitió ser seleccionado como jardinero central del equipo Todos Estrellas.
Esta vez no hubo trofeo de Campeón. Los Tigres de Marianao, representantes de Cuba, terminaron primeros con marca de 4-2, mientras Caguas compartió el segundo lugar con Carta Vieja de Panamá, ambos con 3-3. Pero Clemente había dejado nuevamente su nombre entre los protagonistas del torneo.
Sus números acumulados ayudan a dimensionar aquella breve historia caribeña. SABR registra para Clemente promedio de .327 en Series del Caribe y slugging de .592, este último entre los más elevados históricamente entre jugadores con al menos 50 apariciones al plato.
Aquellos dos torneos pertenecen a un Clemente anterior a muchas de las imágenes que terminarían haciéndolo universal. Cuando ganó en Caracas en 1955 todavía no había debutado en temporada regular con Pittsburgh. Su estreno con los Pirates llegaría el 17 de abril de aquel mismo año. Cuando regresó a la Serie del Caribe en 1958, ya estaba establecido en las Grandes Ligas, pero continuaba regresando durante el invierno a jugar en Puerto Rico.
Su recorrido por la pelota boricua tampoco terminó con Santurce y Caguas. Posteriormente pasó a los Senadores de San Juan, completando una trayectoria invernal que acompañó durante años su crecimiento como estrella de las Mayores. Las estadísticas del Salón de la Fama del Béisbol Profesional de Puerto Rico documentan su paso por Santurce y Caguas desde 1952-53 y el extraordinario .396 que consiguió entre ambos clubes en 1956-57.
Por eso, cuando MLB celebró el Roberto Clemente Day aquel 5 de septiembre de 2018, el homenaje alcanzaba también a una figura cuya historia había comenzado a escribirse en los inviernos del Caribe.
Desde 2021, el homenaje tiene una casa definitiva: cada 15 de septiembre, jugadores de todas las organizaciones recuerdan a Clemente y los nominados al premio que lleva su nombre son reconocidos por su labor comunitaria. El número 21 vuelve entonces a ocupar un lugar especial en las Grandes Ligas.
Para la Serie del Caribe, sin embargo, Roberto Clemente no es solamente el nombre que MLB recuerda cada septiembre. Es uno de los suyos: campeón con Santurce en Caracas 1955, Todos Estrellas con Caguas en San Juan 1958 y miembro del Pabellón de la Fama de la Serie del Caribe.
Fotos: Getty Images / Archivo CBPC