CAMINO A NAYARIT 2026: Panamá quiere dar el salto hacia la final de la Serie del Caribe Kids Nayarit 2026

Publicado: 06 ago., 2026

Santo Domingo, República Dominicana (Nelson de la Rosa–Prensa CBPC).– Panamá ocupa un lugar privilegiado en la historia de la Serie del Caribe Kids. Fue el país que abrió las puertas al torneo en 2024 y desde entonces se ha mantenido entre las selecciones más competitivas del certamen. Aunque el título aún no ha llegado, los dos terceros lugares obtenidos en las primeras ediciones reflejan la evolución de un programa que aspira a dar el siguiente paso en Nayarit 2026.

El conjunto canalero iniciará su participación el 10 de agosto enfrentando al bicampeón República Dominicana. Será un estreno de máxima exigencia. Sin embargo, Panamá conoce mejor que nadie el nivel que exige competir por el campeonato y buscará comenzar el torneo dando la gran sorpresa.

La segunda jornada ofrecerá otro reto importante frente a Venezuela, selección que también domina la serie particular entre ambos países. Será una oportunidad para medir el crecimiento de una generación panameña que ha sabido mantenerse entre las mejores del Caribe desde el nacimiento del torneo.

El tercer compromiso aparece como uno de los más importantes del calendario. Panamá enfrentará a Puerto Rico, un rival al que ha derrotado en las dos primeras ediciones. Mantener esa ventaja histórica podría resultar determinante en la lucha por un puesto en la postemporada.

La fase regular concluirá con dos desafíos inéditos frente a los representantes del país anfitrión. Panamá enfrentará primero a México Rojo y luego a México Verde. Aunque serán los primeros partidos ante esos equipos, los antecedentes frente a México muestran una rivalidad equilibrada.

La historia panameña dentro del torneo no se limita a los resultados deportivos. Panamá fue la sede de la edición inaugural y contribuyó a sentar las bases de una competencia que hoy reúne a las principales potencias del béisbol infantil del Caribe. Además, árbitros panameños integraron el primer cuerpo arbitral de una final, otro capítulo que forma parte del legado del país en el desarrollo del certamen.

En el plano estadístico, Panamá también ha dejado su huella. Wilfredo Bonilla comparte el récord histórico de bases por bolas recibidas en una edición, mientras que Anthony Rodríguez figura entre los líderes en boletos negociados en un partido. Son registros que reflejan la disciplina ofensiva de los representativos panameños, una de sus principales fortalezas durante las dos primeras ediciones.

Nayarit representa ahora una oportunidad diferente. Después de dos terceros lugares consecutivos, Panamá buscará romper la barrera de las semifinales y clasificarse por primera vez a la gran final. La experiencia acumulada, un calendario que combina viejas rivalidades y nuevos desafíos, y el crecimiento sostenido de su béisbol infantil alimentan la ilusión de convertir esta tercera participación en la más exitosa de su historia.

La misión no será sencilla, pero Panamá ha demostrado desde el nacimiento de la Serie del Caribe Kids que pertenece al grupo de selecciones protagonistas. En Nayarit intentará confirmarlo dando el paso que todavía le falta: disputar el campeonato.